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La experiencia inglesa del técnico pontevedrés Álex Abilleira


Fútbol Base

West Ham United
Temporada: 
2014-2015
Delegación: 
A Coruña
Semana: 
13
Año: 
2015

La redacción de ONF se ha puesto en contacto con Álex Abilleira, técnico pontevedrés que hizo una excelente labor en el Alondras de Cangas do Morrazo y que hace unas semanas pudo disfrutar de una gran experiencia futbolística en el Reino Unido, concretamente en el West Ham United, que es un club de fútbol de Inglaterra, de la ciudad de Londres. Fue fundado en 1895 y juega en la Premier League, su categoría por excelencia. Su terreno de juego es Upton Park, con capacidad para 35.647  espectadores. El club es concido también con los nombres The Irons, The Hammers (Los Martillos) y The Academy of Football). Gracias Álex por compartir esta gran experiencia con nuestros lectores.

Hola Álex, nos hemos enterado de que has tenido la oportunidad de convivir con uno de los clubes más importantes de la Premier League…

Hola Álvaro, es cierto que he podido estar en las sesiones de entrenamiento del West Ham United unos días. También me han facilitado el acceso a la West Ham Academy y con ello a presenciar tanto el desarrollo de las tareas con la mayor parte de los grupos de edad que forman la base como partidos disputados en las propias instalaciones. Del mismo modo han sido tan amables de mostrarme la organización y funcionamiento del trabajo de análisis en las oficinas de la Academy: gestión de datos (observacionales, GPS…), creación de informes para el club y los propios jugadores, etc.

¿Qué balance haces de los días en tierras inglesas?

La experiencia ha sido realmente enriquecedora, siempre el salir de tu contexto habitual y abrir los ojos desde otro posicionamiento, desde otros modos de entender y hacer las cosas te da la oportunidad de acercarte al análisis del comportamiento de un equipo visto bajo una óptica diferente, recogiendo nuevos puntos de vista a los que debes darle la oportunidad de hacer temblar esos mentirosos cimientos propios que tienden a sustentar verdades absolutas en relación a los circunstancias que rodean al equipo y al propio juego o, dicho de otro modo, me ha servido para encontrar nuevos soportes que den firmeza a esas dudas inevitables y necesarias que como simple enseñador de fútbol y gestor de un grupo humano debo tener.

¿Cómo fue el día a día con el equipo?

Sobre las diez y media de la mañana comenzaban las sesiones, salvo que tuviesen charla táctica previa o como allí le llaman meeting. Por mi parte metro, tren y autobús para llegar a las instalaciones, donde todo transcurre puertas adentro con mucha normalidad. Los coches caros quedan aparcados fuera; una vez puesta la ropa de entrenamiento el ambiente de trabajo reina y los jugadores tienen buena predisposición para sacar adelante sesión. Quizás la notable temporada que están realizando fijándonos en la tabla clasificatoria tenga una influencia positiva en cuanto al aire tranquilo que se respira en Chadwell Health. En las sesiones el trabajo de cada integrante del cuerpo técnico y demás personal del club está completamente delimitado. Manager, entrenadores auxiliares, entrenador de porteros, recuperadores, analistas de vídeo y GPS, encargados de material… todos parecen tener muy presente donde empieza y termina su parcela.

En cuanto a la dinámica misma de las sesiones, la mayor parte del bloque de jugadores parece sentirse más cómodo cuando todo lo que se hace tiene lugar a altas revoluciones, las tareas con alta implicación condicional suponen un salto apreciable en el entusiasmo general del grupo -también lo generó la presencia del seleccionador italiano Antonio Conte en una de las sesiones, provocando cierto murmurio y algún que otro chiste entre los jugadores-. Tras la sesión, algunos de los jugadores realizan tareas de prevención y/o van al gimnasio a continuar trabajando algún aspecto particular. Aquí los momentos de distensión no están reñidos con el trabajo hecho a conciencia y con responsabilidad. Tanto en ellos como a la hora del almuerzo es cuando tuve ocasión de charlar con algunos de los jugadores para conocer un poco sobre su punto de vista en cuanto al trabajo realizado. Entre la una y media y las dos me despedía hasta el día siguiente.

Uno de los días lo pasé al lado de Adam Crossley, analista de entrenamientos de la Academy, una bestia de la observación y los datos en cuanto la realidad futbolística de los jugadores de la base. Por lo que me han dicho, su trabajo está a una altura difícil de encontrar en Inglaterra. He podido comprobar que desde luego si le permiten llevar a cabo lo que tiene en mente todo apunta a que posiblemente el horizonte de la base del West Ham goce de una altura sistemática más elevada que la actual. Su posicionamiento es todavía algo contracultural allí y después de algunas horas y algo más de confianza le he querido complicar la vida un poco más y hemos charlado sobre la necesidad de torcer el hierro un poco más aproximándonos hacia la comprensión de las interacciones y del factor táctico-estratégico (inteligencia táctica) –mediante los comportamientos que se producen- en el estudio de la mejora del rendimiento de los jugadores y no tanto hacia los datos descontextualizados.

Háblanos de su metodología de trabajo...

Habida cuenta de que lo que yo pueda ver está condicionado por mi modo de entender el fútbol, y dejando claro que el respeto gobierna sobre cualquier opinión mía al respecto, me ha parecido que lo cuantificable reina, visión que implica partir el juego en momentos irremediablemente -quizás no todo lo interconectados en las tareas como mi modo de ver me empuja a valorar positivamente-, y en cuanto a estos momentos, el defensivo me pareció que disponía de un protagonismo sobresaliente sobre lo demás. El jugador inglés en general parece quizás por autoafirmación necesitar de un protagonismo de la vertiente condicional para significarse como jugador entre sus compañeros y sabemos que el modelo de juego de un equipo se edifica en todo caso sobre los comportamientos de los jugadores que conforman la plantilla, sus relaciones, sus complementariedades...

Te dejo unos enlaces a vídeos que aunque sesgados pueden ejemplarizar que las cosas son todo lo normales que no creemos a veces: http://ow.ly/K90B0.

¿Es muy diferente a la de los clubes españoles?

Bien, no me creo capaz de poder realizar una valoración de carácter tan amplio. Tendría que ponerse sobre la mesa qué club en concreto, con qué jugadores, con qué entrenador y cuál sería su sensibilidad, en qué situación… y aún así dudo de tener la capacidad de establecer unas diferencias claras e inmóviles. Lo que sí creo es que un equipo debe parecerse a sí mismo y establecer comparaciones valorativas entre las personalidades de un grupo y otro parece no ser tarea sencilla ni, si es que cabe.

¿Qué diferencias ves entre el fútbol de cantera inglés y el fútbol de cantera en España?

Manteniendo la idea que me imposibilita establecer un juicio al respecto sí podría quizás decir que viendo entrenar y competir a jugadores de base en Londres me he encontrado ante muchas situaciones y comportamientos que ya aquí he podido ver y conocer, esto es, sin grandes novedades globales al margen de esa presencia del aspecto físico en el juego.

¿Qué te han enseñado estos días apasionantes? ¿Qué ha sido lo que más te ha llamado la atención en esta experiencia?

Primero, la corrección y educación de los jugadores –especialmente en el fútbol base- en el desarrollo de la convivencia entre ellos mismos y entre ellos y los enseñadores. Fue habitual recibir un estrechón de manos y los buenos días de los jugadores que se acercaban a mí con gestos amables cada mañana al ir encontrándome con ellos por los pasillos o salas. El jugador inglés valora el trabajo de la gente a su alrededor que dedica su tiempo a ellos.

Segundo, la importancia de las caras no tan visibles en los equipos técnicos. Entrenadores auxiliares, preparadores físicos, recuperadores, analistas... Personas que gozan de gran confianza de los jugadores, saben que sin ellos su rendimiento no será el mismo. El trato del que he sido testigo de los jugadores hacia personas como nuestro compatriota Eduardo Parra -encargado de la prevención de lesiones y recuperación de los futbolistas- es de profundo respeto y valoración. Podemos ver un vídeo como ejemplo de la sintonía existente entre el jugador y un crack como Eduardo (el toque de Eduardo no es exquisito pero es que no se puede ser un fenómeno en todo…) que muestra el trabajo que realiza con los jugadores tanto al final de las sesiones como en días de descanso del grupo. Podemos ver que se trata de un trabajo que va más allá de la recuperación funcional… http://ow.ly/K90LH.

Tercero, el fanatismo en torno a los números. Estadísticas, metros por segundo… Los jugadores tienen a su disposición datos de su último partido con kilómetros recorridos, velocidades alcanzadas, el equipo es juzgado en buena medida por sus números… Yo no dejo de preguntarme qué es velocidad en el fútbol, qué es más importante, si correr mucho o bien, o cuánto puede aportar al juego el saber cuándo y dónde detenerse.

¿Hubo algún aspecto que tenías idealizado y esperabas más?

La experiencia no ha sido decepcionante desde ninguna de las ventanas que allí se me han abierto para poder ver. Por supuesto, los ojos de cada uno son particulares y como es natural con unas cosas te identificas más que con otras.

Volviendo al fútbol base y ya casi para terminar, ¿es normal que los clubes ingleses apuesten por jóvenes talentos españoles y paguen lo que pagan desde tan pequeños?

Verás, hemos de tener presente que por causa de las leyes proteccionistas de allí para con los jóvenes futbolistas a los clubes ingleses les resulta de mayor facilidad llevar a su club jugadores de España que ficharlos de otros clubes del país. Tanto el mercado como las normas FIFA permiten que se den estas situaciones, aunque me consta que en los últimos años aquí se han tratado de introducir mecanismos para frenar este tipo de movimientos, aunque con dificultades de encuadre normativo…

Me comentaron, en otras ocasiones, colegas de profesión tuyos que las ligas de base en Inglaterra son poco competitivas y con un nivel muy inferior al de España, ¿tuviste la oportunidad de ver algún encuentro? ¿Es eso así?

Los obstáculos a la movilidad de jugadores entre los clubs ingleses con esos comentados fines proteccionistas quizás puedan incidir en que no exista una competición reducida en número en dónde estén los mejores. Por lo que he podido saber existe un problema mayor, el vacío competitivo entre los dieciocho y los veintiún años. En este tramo de edad, dada la configuración de las ligas inglesas, se limita y mucho el alcance de experiencia competitiva, tratándose de edades absolutamente relevantes de cara a un posible futuro profesional.

¿Es bueno para los futbolistas embarcarse en experiencias de cantera inglesas o recomiendas más que se queden en nuestro país, aunque no le pongan cifras económicas tan altas?

El jugador-persona debe encontrar la que entienda mejor situación para su formación, futbolística y no futbolística, aquí o en el lugar que sea, en un contexto organizativamente bien estructurado y bajo la tutela facilitadora de personas preparadas, razonablemente valoradas y contentas en su trabajo.

¿Y para cuando una segunda experiencia por el Reino Unido?

La habrá -si nada lo impide- muy pronto.

Muchas gracias por estar siempre apoyándonos y por portarte tan bien con nosotros.

El agradecimiento es mío por vuestro interés en lo que alguien como yo pueda hacer. Un abrazo.